Cómo funciona el audit
Tú nombras la oferta. Nosotros leemos las páginas públicas que le pertenecen.
Nos das una página de oferta concreta como entrada. Desde ahí leemos las páginas públicas que pertenecen a la oferta: servicios relacionados, pruebas, páginas de confianza. No todo el sitio. No la intranet ni el CRM. Luego comprobamos dónde aguanta el valor, dónde faltan pruebas, dónde se caen los interesados.
« Los primeros visitantes rara vez se van porque el producto sea débil. Se van porque la web se lee como una lista de funciones en vez de una promesa clara. »
El recorrido en cinco pasos
Sin taller. Sin entrevistas. La oferta pública y las páginas que le pertenecen. No todo el sitio.
Por qué funciona este método
No es alisar textos ni un resumen de IA al azar. El método sale de más de 12 años de marketing B2B. Tomamos la página de oferta que nombras y las páginas públicas que le pertenecen. Luego comprobamos la cadena de pruebas.
Si esa cadena se rompe, un diseño nuevo y un presupuesto de anuncios más gordo no ayudan. Al visitante le falta orientación. Ventas y marketing siguen hablando en paralelo.
La consultoría clásica convierte eso a menudo en semanas de talleres. Diez mil euros después, el resultado suele reflejar solo el consenso interno.
Lo hacemos sin reuniones. Tras un arranque completo, la perspectiva externa suele estar en menos de 48 horas. Entonces sabes por dónde empezar.
Por qué esto marca la diferencia
En vez de esperar que un diseño nuevo traiga más clientes, ves el cuello de botella: por qué se van hoy los interesados y dónde la oferta sigue borrosa.
¿Encaja con tu oferta?
En el siguiente capítulo: para quién merece la pena una perspectiva externa - y cuándo no.